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LA CAIDA DEL IMPERIO ROMANO DE OCCIDENTE. Textos de la Fundación Pastor

Textos

Manuel Fernández-Galiano El 476 y nosotros.

Javier Arce Fin del mundo antiguo e historiografía británica.

Juan José Sayas La conciencia de la decadencia y caída del Imperio por parte de los romanos. José Mª.

Blázquez La Hispania del 476.

Luis A. García Moreno El 476 visto por los germanos.

  • Fundación Pastor nº 24 – 1
    El primer texto corresponde al profesor Manuel Fernández-Galiano, Helenista y miembro destacado de la Asociación Cultural Hispano-Helénica y de la Fundación Pastor, en el cual narra la importancia de la fecha de 1976 para la conmemoración de ciertos centenarios, en el cual tiene cabida recordar el centenario del 12 de febrero de 1776, fecha en la que salía a la luz el primer volumen de The History of the Decline and Fall of the Roman Empire, obra clásica de Edward Gibbon en la que defiende su tesis de que Roma tenía que caer por la fuerza, era inevitable. Es más, Gibbon se plantea como pudo durar durante tanto siglos ya que las causas por las que se hundió fueron muchas y ellos mismo, los últimos “romanos”, se dieron cuenta de su in occasu saeculi. Fernández-Galiano nos pone sobre el papel una de las paradojas, de las tantas y tantas, que se dan en nuestro tiempos, y es la idea de que no cayó ningún Imperio en 476. La renuncia al trono de Rómulo y el ascenso de Odoacro no supuso una ruptura para las gentes del lugar. Si en cambio, marca el autor, causo mayor sensación de inestabilidad el Saco de Roma de 410. Pero el caso es que Roma cayó, Gibbon en su tesis lo define como un inevitable efecto de la suma grandeza que Roma había alcanzado. Tanto territorio conquistado no hizo más que aumentar los problemas y las inestabilidades, que precipitaron a Roma a su occasu. Otro historiador, Michael Grant, enumera otra serie de factores como causa, tales como: el fracaso del ejército, las grandes diferencias entre clases, el descrédito político, los fallos a la hora de obtener alianzas exteriores, y fallos en la propia política interna del Imperio. Fernández-Galiano nos hace ver en su texto, que hay otro factor que provoca esta caída, es un factor ideológico, ya que para Rómulo, para el propio emperador de Roma, Roma ha muerto hace un tiempo, y el Imperio como tal no tenía razón de ser. Roma se había convertido en una potencia a cambio de saquear, oprimir y exterminar a los pueblos, y eso debía desaparecer por que en cierta manera, ya no había más donde saquear, oprimir y exterminar. Desde este punto de vista, los germanos, más que una invasión son una solución, una manera de cambiar el sistema que estaba resquebrajándose y dividiéndose en provincias difícilmente gobernables desde el centro de Imperio ya sea por su alejada ubicación o por sus diferencias culturales.

 

  • Fundación Pastor nº 24 – 2
    El segundo texto corresponde al arqueólogo e historiador Javier Arce, experto en Antigüedad Tardía que enfoca el tema del fin del mundo antiguo visto desde la historiografía británica del siglo XX y nos trae la visión de varios historiadores británicos que se preocuparon de este aspecto. El primero de ellos es Gibbon, que concibió la idea de escribir su obra sentado entre las ruinas del Capitolio, según cuenta el propio historiador, y que le llevo a abrir nuevos caminos en la investigación histórica y contribuyó de manera notable a los estudios bizantinos, que desde él estuvieron ligados al desarrollo de la historia romana tardía. El detallado análisis de Gibbon a la época de Constantino es otro aspecto que destacó gracias a su obra y que nos desvela su idea optimista de continuidad del Imperio. Además atribuye como principal causa de la caída del Imperio el auge del Cristianismo. La obra de Gibbon, nos cuenta Javier Arce, esta ligada a la de J. B. Bury, ya que éste realizó la más completa edición de Gibbon y se convirtió en el gran Bizantinista británico. Manteniendo la misma tesis que Gibbon de que el Imperio Romano no dejó de existir hasta 1453, aunque por lo que se refiere al final de la parte occidental, veía que no se puede asignar una sola causa y habla de una serie de acontecimientos que ocasionaron un colapso del poder romano. Su sucesor, Norman H. Baynes también defiende esta idea de continuismo y va más allá, fusionando lo romano con lo heleno de tal forma que crea una línea directa entre Alejandro Magno, Constantino y Heraclio. Obviamente también intentó dar una explicación a la caída del Imperio Romano de Occidente señalando la diferencia entre el proceso histórico de la parte oriental sin problemas de invasiones y de la parte occidental constantemente sometidas a la presión de las invasiones, que finalmente cedió. Otra figura de la historiografía británica es A. H. M. Jones el cual seguía, como era de esperar, en esta línea de que el Imperio Romano no acabó en el siglo V. Además Jones defiende que la mayoría de historiadores que han defendido esta tesis han sido historiadores occidentales y que por ello han centrado su atención en la zona geográfica a la que pertenecen. Esta idea de la supervivencia, como vemos, ha sido permanente en la historiografía inglesa y entre las modernas teorías de dichos historiadores destaca la tesis singular de F. W. Walbank, que considera la esclavitud como causa de la pérdida de vitalidad del Imperio. Esta idea le recuerda a Javier Arce otra expresión de nuestro Ortega y Gasset y cita: el tradicionalismo romano fue la causa del fin del mundo antiguo. Por que supuso la incapacitad romana de hallar formas nuevas para problemas nuevos. El propio Arce señala que habría que investigar encaminados hacia el análisis de la necesidad del logro en la sociedad y en la mentalidad romanas.
  • Fundación Pastor nº 24 – 3
  • El tercer texto corresponde al profesor de Historia Antigua Juan José Sayas quien nos enfoca el problema de la propia conciencia de decadencia del Imperio por parte de los propios romanos. Nos llega de los propios historiadores romanos su concepción antigua de la decadencia del Imperio Romano y su actitud frente a este hecho, toca ahora salvar las dificultades de su análisis conjunto. La decadencia del Imperio no se produjo de una mondo repentino, y no supuso una ruptura o un caos estructural, y no podemos establecer un corte entre un periodo y otro, por tanto los romanos de la parte occidental no vieron en 476 un arranque de algo nuevo, diferente a lo anterior. La estructura administrativa, económica y social continuaba siendo la misma. Si tomamos los textos de algunos contemporáneos como los de Sidonio Apolinar, vemos que no hace referencia a la destitución de Rómulo por Odoacro, dentro de la ambigüedad de Apolinar hace alusión simplemente a los peligros que acechan a Roma entre 474 y 476. Aunque para ellos la fecha de 476 no tiene valor simbólico rupturista, si es cierto que desde el siglo IV muchos consideraban que se encontraban en una crisis profunda, y algunos incluso, vaticinaban el fin. Como medio esperanzador para su salvación, algunos autores paganos y cristianos se servían de la idea del ordo renascendi, Roma aeterna, ya que no esperaban un desastre inmediato, y menos con la idea de Roma vinculada al Cristianismo, para ellos Roma podía salvarse. Viendo anteriormente como algunos autores creían en una continuidad romana, Sidonio Apolinar no deja de valorar la virtualidad destructiva de los modos de vida romanos que hay en los bárbaros, que adaptan las costumbres romanas imponiendo su superioridad militar. Ese tópicoo de la división de la Historia en edades podría dar el carácter terminal de Roma que encontramos ya en Jerónimo que divide el tiempo de la Historia, hasta ese momento, en hierro, bronce, plata y oro, identificando, como no, el tiempo del oro con el Imperio Romano. Asociándolo a la última gran etapa que vivirá el mundo. Por otro lado San Agustín lo divide en seis ciudades, de la cual la sexta empieza con la venida del Salvador y el comienzo del Imperio romano, y que se cierra con la venida del Anticristo y la catástrofe final. La caída de Roma sería, por tanto, un simple episodio más del plan general del universo. Este pensamiento es el que permanece vigente en la Edad Media, ya que en cierta medida el Imperio se prolonga en los reinos germánicos y en el Sacro Imperio RomanoGermánico. La decadencia de Roma es un hecho claro, percibido de manera clara por los antiguos, que además comparan con los fenómenos similares acaecidos a otras antiguas culturas. Por su parte, los Cristianos tiene conciencia de esta decadencia del Imperio de forma muy temprana, lo vemos en dos textos proféticos, el libro de Daniel y el Apocalipsis, llevan a intuir este final. Más aún que intuir, Hipólito propuso el año 500 como fecha terminal, aproximándose así bastante en sus cálculos al momento real del fin del Imperio de Occidente. Ya desde el siglo III con la incesante presión de los bárbaros, los Romanos reconocieron estos síntomas, empezando así la decadencia romana, ligado todo esto a una presión fiscal y a la excesiva extensión del Imperio, aducida por Claudio Claudiano como causa de decadencia, haciendo que Roma conquistara más tierras de las que podía controlar realmente. Todo ello palpitaba también en los autores antiguos, no como una serie de causas concatenadas como los ve la historiografía moderna, sino como causas independientes. Existe también otra interpretación moderna, respecto a la excesiva extensión territorial, que defiende que no sería el hecho de que el excesivo crecimiento causara su ruina, sino más bien el hecho de haber dejado de expandirlos, ya que la estructura del Imperio se basaba en una economía de expansión. Al interrumpirse el proceso de expansión, la economía Imperial entró en colapso, y esto provocó la desintegración, y el consiguiente declive.

 

  • Fundación Pastor nº 24 – 4
    El cuarto texto corresponde al historiador y Catedrático de Historia Antigua José Mª. Blázquez, que además es Académico Numerario de la Real Academia de la Historia y nos escribe que poco antes de la fecha clave de este trabajo, 476, la península Ibérica vivió una serie de hechos que serían fundamentales para los siguientes siglos. Julio Nepote, que contaba con el apoyo de Eurico, rey de los Visigodos, fue destronado por Orestes, que proclamó a us hijo como Rómulo Augustulo. Al año siguiente, 476, Odoacro destronó a Rómulo y envió las insignias imperiales a Zenón, emperador de Oriente. Pocos años antes Eurico saqueó Lusitania y se apoderó de Pamplona, Zaragoza, Tarragona y Tarraco entera. La ocupación visigoda controlaba gran parte de Portugal, Extermadura, Castilla, Navarra, Aragón y Cataluña. En 475, Eurico recibió oficialmente el territorio. Abadal afirmó que existían tres estructuras de gobierno en estos momentos que Blázquez nos narra: la visigoda, que sustituyó a la estructura romana; la civil romana, que administra la población indígena, aunque progresivamente perderá poder y desaparecerá; y por último, la eclesiástica, que será la que ocupe el lugar de la anterior y toma en su mano la representación y dirección de la población romana. La intervención de los obispos galaicos no es más que el desplazamiento de la autoridad político-civil romana, hacia la autoridad eclesiástica. A Eurico deben los Visigodos la primera codificación del derecho consuetudinario, la lex Visigothorum, con base esencialmente romana. A raíz de esto, el príncipe de los Ostrogodos Vidimero, conducido por le emperador Glicero, se fusiona con el pueblo de los Visigodos. Al morir Eurico en 484 hereda su trono su hijo Alarico. El asentamiento de los Godos como asentamiento definitivo del pueblo, no del ejercito data de algo después de 476. Menéndez Pidal y Sánchez Albornoz han supuesto que este establecimiento dejó una huella profunda en la Tierra de Campos y en la región de Zaragoza. Abadal propone la hipótesis de un primer establecimiento de Godos en Castilla hacia 462, período de luchas de Suevos y Godos, lo que no quita la posibilidad de un segundo establecimiento en estas mismas regiones. La ocupación de las tierras hispanas por Eurico son fruto de un plan propio, mientras que sus predecesores Teodorico I y II, penetran en la península por el tratado de federación que les “impone” el Imperio Romano. La posición de los reyes godos con respecto al Imperio habían cambiado sustancialmente, hay una mayor independencia del Imperio hasta llegar a la plena soberanía territorial. Según Apolinar, Eurico es el primer rey godo que rompe el tratado, por tanto el año 476 se puede considerar como fecha simbólica de la independencia de los Visigodos del Imperio Romano, según nos cuenta Blázquez.

 

  • Fundación Pastor nº 24 – 5
    El quinto y último texto corresponde al historiador y miembro de la Real Academia de la Historia Luis A. García Moreno, que nos analiza el problema desde el punto de vista de los Germanos del último cuarto del siglo V, que carecen de una historiografía propia. Los abundantes testimonios de la Wolkerwanderung germánica provienen de los Romanos, ya que en cierto modo los Germanos carecían de una literatura escrita, cosa que suplían con el florecimiento de una época heroica de carácter oral. En dichos ciclos épicos aparecen como elementos ordenadores la expansión del imperio de los Hunos sobre el mundo germánico, la aventura de Teodorico y la expansión de los Merovingios al este del Rhin. Con el surgimiento de los reinos romano-germánicos, la antigua aristocracia tribal y la nueva de servicio de estirpe germánica pasó a ocupar un puesto preponderante, juntamente con los descendientes senatoriales romanos. Para fundamentar la legitimidad de las nuevas estructuras fusionadas, había que asumir la herencia nacional germánica, dueña por derecho de conquista. Es así como a partir de los siglos VI y VII surgen las historias nacionales o de estirpes germánicas. Jordanes, que procedía de un importante linaje ostrogodo, escribió su Getica, justamente en tiempos de la guerra con los Bizantinos. Su obra muestra su amor por su pueblo y su admiración hacia el orgullo y valor de los Godos. Isidoro de Sevilla, procedente de una familia de Hispanorromanos del sur de la península, escribe en su Historia Gothorum, sobre las finalidades políticas, a modo de ideología que justifique la legitimidad de la monarquía gótica en oposición a todos su vecinos. No hay ni una mención al poder imperial de Roma, que continuaba gobernando de forma legítima en Oriente. Gregorio de Tours, de familia galorromana de la Auvernia en su Historiarum libri decem legitimaba el poder del dominio franco sobre toda la Galia, en oposición a todos sus vecinos, lo que, según él, era producto de todo un plan divino. En este marco el reinado de Clodoveo era una pieza fundamental de tal legitimación. En este contexto el 476 no podía ocupar ni una sola línea, por tanto de Tours ni tan siquiera lo menciona. Viendo el recuerdo popular germano de la épica y la consciencia histórica de los grupos dirigentes de estos nuevos reinos romano-germánicos, la deposición de Rómulo Augústulo de 476 no tuvo a penas impacto para ellos.

 

BIBLIOGRAFÍA

-Arce J. Fin del mundo antiguo e historiografía británica. Cuadernos de la Fundación Pastor nº24. España. 1980.

-Balard, M., Genêt, J-P., Rouche, M. De los bárbaros al renacimiento. 1989. Madrid. Ed. Akal.

-Blázquez, José Mª. La Hispania del 476. Cuadernos de la Fundación Pastor nº24. España. 1980.

-Bury, J.B. Autobiography of Edward Gibbon. 1907 Oxford.

-Fernández-Galiano, M. El 476 y nosotros. Cuadernos de la Fundación Pastor nº24. España. 1980.

-García Moreno, Luis A. El 476 visto por los germanos. Cuadernos de la Fundación Pastor nº24. España. 1980.

-Nieto, F.J. (coord.) Historia antigua de Grecia y Roman. 2005. Valencia. Ed. Tirant Lo Blanch

-Sayas, J.J. La conciencia de la decadencia y caída del Imperio por parte de los romanos. Cuadernos de la Fundación Pastor nº24. España. 1980.

Instituciones políticas griegas

GRECIA

Época Oscura, homérica. 1200 a. C. hasta el S. VIII a. C.
(edad de hierro)

ESTRUCTURAS GENTILICIAS

Aparece en los poemas de Homero la estructura social básica de este periodo. La vida se centra en la casa OIKOS, que es el dominio rústico, propiedad de un señor BASILEOS, cuya economía se sustenta en el cultivo de sus tierras KLERO. Usando mano de obra libre, que serían el “pueblo” DEMOS y la mano de obra servil OIKEUS. También estaban los THETES, que eran jornaleros libres semiambulantes, que acudían por temporadas a los OIKOS para realizar el trabajo en los campos. Cuando no tenían trabajo se alojaban cerca de los templos, ayudando en ocasiones a los DEMIURGOS (artesanos ambulantes, que van de OIKO en OIKO vendiendo sus artesanías, o aprovechando las Fiestas).

El GENOS, sería en sentido de familia, extenso, mientras que el OIKO sería en el sentido económico, ya que son una AUTARQUÍA, ellos se producen todo lo necesario para sobrevivir, no necesitan del comercio. La autoridad mayor era el GERONTE, que ejercía la MANUS sobre su mujer, y la PATRIA POTESTAS sobre sus hijos. Una vez este GERONTE muere, sus hijos barones mayores de edad pasan a crear sus propios GENOS. Entre estos hermanos, con un antepasado común se crean las FRATRIAS, donde el FRATRIARCA ejerce de máxima autoridad.
Un conjunto de FRATRIAS crea lo que se conoce como tribu PHILÉ, donde el FILARCA, siendo el más carismático, ejerce la máxima autoridad sobre todos. Existe un sistema pre-económico, ya que no utilizaban la moneda ni el comercio, que se denomina el DON Y EL CONTRADON, que consiste en un intercambio de presentes DORA, entre las casas de los iguales, es decir los señores de cada OIKO, siendo muy común que la mujer fuera uno de estos presentes, a modo de establecer un vinculo entre los OIKOS.
Si existía algún conflicto entre dos FRATRIAS, se realizaba un COMBATE SINGULAR, con las armas de bronce antiguas del linaje familiar.

Existen, por tanto, 3 instituciones dentro de esta sociedad gentilicia. · MONARQUÍA: ocupa el cargo el GERONTE de mayor carisma, suele ser el FILARCA. · CONSEJO: formado por los GERONTES de una comunidad PHILÉ. · ASAMBLEA: formada por todos los hombres con capacidad militar de todos los GENOS. Los ARISTOI (los mejores).
Época Arcaica. S. VIII a. C. hasta el S. V a. C.
Aparición de la moneda en el S. VIII a. C., que favorece a los artesanos, ya que así consiguen riqueza. Ya no es solo la tierra KLEROS lo que da riqueza.

SINECISMO DE LAS ALDEAS. LA POLIS

En el S. VIII a. C. surge la POLIS, nueva institución, en concepto político, no físico. Es una comunidad, no una ciudad como tal. Durante el SINECISMO se unen varías aldeas bajo un mismo poder político y así establecen unas estructuras políticas comunes. Cuando exista algún problema, los FRATRIARCAS de cada aldea se reúnen para tratarlo en el ÁGORA. En este territorio ya coexisten los grupos tradicionales de los GENOS, y los grupos emergentes de personas libres, que no pertenecen a ningún GENO. Esto creo diversos problemas, antes solo formaba parte del territorio como tal, el OIKOS, no las zonas de templos.
Hay un crecimiento demográfico de las zonas de Grecia muy grande, y una disminución del tamaño del lote de tierra de numerosas familias, los OIKOS y KLEROS. Con crisis de subsistencia y la ruina de los pequeños campesinos. Estos campesinos deberán solicitar ayuda a las grandes familias, poniendo su libertad como prenda de pago, o en otras ocasiones estos campesinos emigrarán a aquellos núcleos urbanos donde la actividad artesanal y comercial demanda mano de obra, reactivando así la actividad artesanal y comercial, con la ampliación de los núcleos urbanos no autárquicos que siguen siendo controlados políticamente por las familias ARISTOI, esto provocará un rechazo por parte de los grupos emergentes, que se ven excluidos de las instituciones políticas y judiciales.
Toda esta serie de descontentos no hubieran supuesto un grave peligro para la cerrada estructura gentilicia de la época oscura si no hubiera coincidido con lo que se conoce como revolución HOPLITA, todo un proceso de transformación militar que privó a la aristocracia de la exclusividad en la defensa militar. Permitiendo la participación de todos aquellos ciudadanos libres que podían procurarse mediante su patrimonio el equipo del Hoplita. Cambio de mentalidad que deja de lado la idea de individualidad que había hasta entonces, para tener una idea mas de conjunto. La capacidad de presión y la cohesión del grupo que dicha transformación militar proporciono a los grupos emergentes (debida al entrenamiento continuo al que la falange hoplítica obliga), tuvo como resultado que desde el S. VIII la mayoría de ciudades griegas sufrieses graves crisis sociales, en muchos casos verdaderas guerras civiles. Este fenómeno recibe la denominación de STASIS.

STASIS Y SUS 3 MECANISMOS DE SOLUCIÓN

1. COLONIZACIONES. Procedimiento más utilizado por numerosas ciudades griegas. Consistirá en embarcar a un grupo de hombres, que abandonan la METROPOLI, para trasladarse a otro lugar donde fundaran una nueva ciudad o colonia APOIKÍA. Se nombrara a un OIKISTÉS, que será el encargado de organizar el traslado a esta nueva APOIKÍA. Un papel fundamental tendrá el Oráculo de Delfos, que decidirá si acepta o no el traslado.
Las colonias solo fueron temporalmente soluciones a la STASIS, al liberarlas de parte de la población. Pero a medio y corto plazo las colonias intensificaron dicha crisis debido a varios factores.

– La fertilidad de las tierras y la mayor extensión de los lotes de tierra adjudicados a los colonos propiciaban que los productos agrícolas de las colonias fueran mas baratos que los de la metrópoli.

– Además propiciaron los intercambios comerciales y el consiguiente enriquecimiento de los grupos emergentes.

– Y fueron verdaderos laboratorios políticos de nuevas realidades institucionales, sociales y jurídicas. Cuyos ecos llegaban a las metrópolis y servían de impulso a los grupos emergentes.

Al margen de su repercusión en la metrópolis, el impacto de estos grupos sobre las poblaciones indígenas de los territorios donde se asentaron tuvo una importancia trascendental en el desarrollo y transformación de las mismas.

2. TIRANIAS. Es la autocracia de un individuo sin legitimidad institucional, el cual se apoya en la fuerza para alcanzar el poder. El desarrollo de las tiranías no es un fenómeno generalizable a todas las polis griegas.
Como ejemplos de tiranías griegas podemos mencionar a los Pisistrátidas en Atenas.
3. LEGISLADORES. Otro recurso practicado por numerosas ciudades griegas para intentar superar las tensiones fue el de los legisladores. Individuos en su mayoría procedentes de las grandes familias aristocráticas, pero que gozaban de la confianza de las partes enfrentadas, a los que se atribuye la redacción de leyes que favorecieron el consenso y la paz social entre sus conciudadanos. En época oscura el derecho era consuetudinario y oral y es aquí, ya en la época arcaica cuando hay un cambio fundamental en este aspecto, la fijación por escrito de las normas jurídicas. Tuvo un papel importante la adopción del alfabeto Fenicio, recuperando así la escritura, que se había perdido a finales de la época Minoica.
Este proceso histórico será adoptado de forma diferente en cada una de las Polis.
3.1 ESPARTA. Meritocracia, LICURGO. (Kalokagathia)
Para paliar el hambre de tierra y equilibrar el aumento demográfico, Esparta, en LACONIA donde se asentaban 5 aldeas de carácter gentilicio, ocupó en el ultimo cuarto del S. VIII las fértiles tierras de la vecina MESENIA, cuya población paso a ser mano de obra servil encargada de cultivarlas. Esta guerra de conquista de Mesenia es conocida como la Primera Guerra Mesenia. Es de suponer que los grupos aristocráticos espartanos con capacidad militar serían los grandes beneficiaron de estas conquistas. Al cabo de unos años, según la tradición, la derrota de los ejércitos espartanos en la batalla de HISIAS (669 a. C.) frente al tirano Fidón de Argos favoreció una importante revuelta de la población mesenia contra el control espartano, conocida como Segunda Guerra Mesenia. La participación en la defensa del estado y la reconquista de Mesenia, en la que participaron todos aquellos que pudieron armarse, debió conducir a aquellos grupos sociales antes excluidos de la participación política y económica a exigir unos derechos ganados mediante la defensa militar del estado. Tales exigencias pudieron dar lugar a tensiones y violencias internas (stasis) en el seno de las cuales debemos situar la figura del gran legislador espartano, LICURGO. LICURGO dividió la población tanto Laconica como Mesenia en 3 grupos.

– HILOTAS: población dependiente, que se encuentran entre libres y siervos, estaban adscritos al lote de tierras que recibe cada ciudadano con la obligación de cultivarlo. Se trataba de una servidumbre colectiva, se mantenía la institución familiar entre ellos, fenómeno que facilitó su extraordinario aumento demográfico. Son el resultado de la conquista de Mesenia que pasaron a condición de Hilota por derecho de Guerra.
– PERIECOS: literalmente “los habitantes de alrededor”. Era la población libre que no había participado en la Guerra y por tanto no tenían derechos políticos. Son totalmente libres y seguramente no participaron en la defensa de Esparta por su incapacidad económica para convertirse en Hoplitas y armarse. Esta población vivía en sus propias comunidades gozando de instituciones autónomas, bajo la supervisión de los ciudadanos Espartanos.
– HOMOIOI: “los iguales” eran todos aquellos ciudadanos Espartanos emergentes o tradicionales que habían participado en la defensa del Estado y que hubieran superado el proceso educativo espartano la AGOGÉ. Los iguales son el grupo dominante de la sociedad espartana que controlaba todas las instituciones políticas, pero con el grave problema de que su número irá descendiendo con el paso del tiempo. Así de los 9000 ciudadanos que según Plutarco se beneficiaron de la distribución de tierras realizada por Licurgo, en el S. V a. C. existirían 8000, en el IV unos 1500 y en el III no llevaban al millar. Los Homoioi tenían prohibido dedicarse a cualquier actividad económica o artesanal, incluida la agricultura, el comercio o toda actividad manual. Se dedicaban exclusivamente al manejo de las armas, mediante el continuo entrenamiento, a la caza, a las carreras de caballos o a las periódicas razzias contra los hilotas.

 

La diarquía, la gerousía, el éforo y la apella constituyen las cuatro instituciones políticas sobre las que se construye el entramado constitucional espartano. Pese a la supuesta estabilidad y atemporalidad del sistema espartano, estas instituciones sufrirán grandes modificaciones de sus competencias a lo largo de la historia de la ciudad.
– DIARQUÍA: La institución mas característica y singular de la sociedad espartana. Se trata del reinado de dos monarcas simultáneamente, pertenecientes a dos familias distintas. Las dos familias o casas reales eran los Euripóntidas y los Agíadas, cuyos miembros tenían prohibido casarse con alguien de la otra familia. Respecto al sistema de sucesión real, en Esparta el hijo nacido tras el acceso del padre a la realeza tenía derecho superior a sus hermanos nacidos anteriormente.
– GEROUSÍA: Consejo compuesto por los dos Reyes y por 28 espartanos mayores de 60 años, elegidos por la Asamblea entre aquellos homoioi que se hubieran destacado por su virtud y defensa de la patria.
– ÉFOROS: La institución política que más transformaciones sufrió. Los éforos pasarán de ser meros ayudantes de los diarcas a concentrar, a partir del S. VI a. C., un poder casi tiránico. Consta de 5 homoiois mayores de 30 años, el cargo era de carácter anual y solo se podía salir elegido éforo dos veces en la vida.
– APELLA: es la asamblea espartana, a la que podían asistir todos los homoioi barones mayores de 20 años.
3.2 ATENAS. Timocracia. SOLÓN. // intento de tiranía Pisistrátidas // Isonomia. CLISTENES.
Ciudad que surge del sinecismo de las Aldeas en el territorio del Ática, que sustituye el régimen monárquico por magistraturas: los tres arcontes Epónimo, Basileus y Polemarco, los seis tesmotetas y el Consejo del Areópago, formado por antiguos Arcontes. Esta transformación de la sociedad ateniense darán lugar a una serie de enfrentamientos entre los grupos emergentes y la oligarquía de las familias gentilicias. En el año 594 a. C. fue elegido arconte SOLÓN, de la familia Códrida. A Solón se le deben una serie de reformas sociales, económicas y políticas de gran transcendencia en el posterior desarrollo de la ciudad. En el ámbito social promulgó medidas como:

– La Seisachtheia o exoneración, Sacudimiento de cargas, que era la cancelación de todas las deudas activas y la abolición de la sujeción servil por causa de débitos no satisfechos.

– El rescate de los deudores vendidos en el extranjero o reducidos a esclavitud en el domicilio del acreedor.

– La prohibición de contraer prestamos con la garantía de la libertad personal.

Su principal reforma económica fue el cambio del sistema de medidas, pesos y monedas. Pero sin lugar a dudas las reformas más destacadas fueron las políticas. Frente al sistema gentilicio tradicional, Solón distribuyó a la población ateniense en cuatro clases dependiendo de su renta.

  • – PENTACOSIOMEDIMNOS: renta agrícola superior a 500 medimnos /anual.
  • – HIPPEIS: entre 300 y 500 medimnos / anual.
  • – ZEUGITAS: entre 200 y 300 medimnos / anual.
  • – THETES: jornaleros con rentas agrícolas inferiores.

La renta se calculó partiendo del medimno, unidad de medida del cereal, cada medimno equivale a 51,8 litros de grano. Pronto se utilizó el sistema monetario como cálculo de la renta, a razón de 1 medimno = 1 dracma.
También integró el acceso a los cargos públicos según la renta. Las 3 primeras clases podían acceder a la BOLUÉ de los 400, y las 2 primeras clases podían acceder a desempeñar el papel de Arcontes. También creo la Asamblea de AKKLESIA, donde todos los ciudadanos podían participar y el tribunal de la HELIEIA.
El problema de estas reformas es que no acabaron con las tensiones internas de la sociedad ateniense. Así, tras cesar Solón la sociedad ateniense se habría vuelto a dividir en 3 bandos o grupos sociales:
Los PEDIEOS de LICURGO (vieja aristocracia) Los PARALIOS de MEGADES (Emergentes moderados, artesanos) Los DIACRÍOS de PISÍSTRATO (Emergentes, campesinos.. TIRANÍA, a su muerte sus hijos Hipias e Hiparco mantuvieron el régimen tiránico hasta que fueron expulsados de Atenas con la ayuda de los Espartanos).
Tras la caída de la tiranía en el 508/507 a.C. se iniciaron las reformas de CLISTENES. El elemento básico del nuevo sistema era el DEMOS, equivalente a una pequeña agrupación de población. Se intentó que los DEMOS tuvieran un número de ciudadanos similar, dividiéndose entre varios DEMOS los núcleos de población grandes o uniendo en uno solo aquellas aldeas con pocos habitantes. En total se organizaron en torno al centenar de demos.
Frente a las 4 tribu gentilicias tradicionales, que a partir de ahora solo conservaron su significado religioso, Clístenes creó 10 tribu artificiales de carácter local para la “mezcla del pueblo”, formadas a través de la suerte por una TRITYS (tercio) de cada uno de los ámbitos geográficos, una tribu estaría por tanto formada por una TRITYS de de la ciudad, una del litoral y otra de la llanura. Que no podían ser vecinas entre sí.
También amplió la BOULÉ de 400 a 500, cada tribu proporcionaba 50 miembros sacados a suerte, pertenecientes a los 3 primeros grupos censitarios, mayores de 30 años. Además partió un año en 10 (calendario lunar de 340 días) PRITANÍAS y en cada una de esas 10 partes sólo 50 miembros de la BOULÉ estarían en funcionamiento. Eligiendo a su vez, cada 24 horas al EPISTATES, dentro de estos 50 pritanos, que sería una especie de presidente durante un día. Si ocurría algo se convocaba a la Pritanía, si no lo solucionaban se convocaban a la BOLUÉ de los 500 y si aun así no se solucionaba, se pasaba a convocar a la Asamblea.
Las Guerras Médicas, verdaderas pruebas de fuego para las ciudades griegas, suponiendo un importante impulso al sistema isonómico establecido por Clístenes, al demostrar que todos los ciudadanos podían servir a la polis. La importancia que desde este momento tuvo la guerra en el mar para Atenas y, por tanto, los remeros, que eran en su mayoría THETES, favoreció a las aspiraciones políticas de aquel grupo social hasta entonces excluido de las instituciones de la ciudad. Su participación activa en las mismas centrará las principales etapas de la democracia ateniense.

 

Bibliografía: Fernandes Nieto, F. J. (coord), 2005, Historia Antigua de Grecia y Roma. Cap. III Miguel Requena, Valencia, Tirant Lo Blanch.

Los siete contra Tebas _ Esquilo

 

Los siete contra Tebas es una tragedia griega escrita por Esquilo en 467 a. C. que obtuvo el primer premio en los festivales en honor a Dionisio, denominados Dionisias, que constaban de representaciones dramáticas. Dicha obra formar parte de una tetralogía compuesta por otra tragedia llamada Layo y Edipo y por un drama satírico llamado Esfinge.

El autor, Esquilo (Eleusis, 525 a. C. – 456 a. C.), fue un dramaturgo griego predecesor de Sófocles y Eurípides, además es considerado como el primer gran representante de la tragedia griega. Esquilo nació en Eleusis, Ática, y pertenecía a una noble y rica familia de terratenientes. En su juventud Esquilo fue testigo del fin de la tiranía de los Pisistrátidas en Atenas.

En lo que concierne a sus obras escribió 82 piezas (algunas fuentes las cifran en 90) y se le permitió que sus obras fueran representadas y presentadas en el agón (certamen) en los años posteriores a su muerte, junto a las de los dramaturgos vivos; un honor excepcional ya que era costumbre que las obras de los autores fallecidos no se pudieran representar al agón. De toda su obra sólo se conservan siete piezas, seis de ellas premiadas, y sustanciosos fragmentos de otras tantas.

Un dato curioso es que pese a la importancia de su obra, en su epitafio, Esquilo no fue recordado como poeta o dramaturgo, sino por su valor en la batalla de Maratón:

 

Αἰσχύλον Εὐφορίωνος Ἀθηναῖον τόδε κεύθει
μνῆμα καταφθίμενον πυροφόροιο Γέλας·
ἀλκὴν δ’ εὐδόκιμον Μαραθώνιον ἄλσος ἂν εἴποι
καὶ βαρυχαιτήεις Μῆδος ἐπιστάμενος.
‘Esta tumba esconde el polvo de Esquilo,
hijo de Euforio y orgullo de la fértil Gela
De su valor Maratón fue testigo,
y los Medos de larga cabellera, que tuvieron demasiado de él.’

Anthologiae Graecae Appendix, vol. 3, Epigramma sepulcrale 17

 

Los personajes que aparecen en esta tragedia griega son:

  • Eteocles. Personaje principal. Es un hombre de temperamento fuerte quien detesta el pesimismo y ser desobedecido. Organiza las estrategias para vencer a los invasores. Al final se enfrenta a su destino con valor y dignidad porque sabe que solo él podía enfrentarse a su hermano.
  • Un mensajero explorador. Es el encargado de espiar e informar los movimientos y decisiones que tomaban los enemigos.
  • Coro de doncellas tebanas. Ellas sintieron gran temor y pidieron protección de los dioses para evitar que Tebas sea destruida.
  • Antígona. Hermana de Eteocles, mujer de gran carácter y compasión.
  • Ismena. Hija del matrimonioincestuoso de Edipo y Yocasta, hermana de Eteocles.
  • Un heraldo.

La acción se desarrolla en la ciudad de Tebas, ésta se ve asediada por un ejército de la ciudad de Argos, una ciudad griega del Peloponeso, a causa de que Eteocles se niega a cederle el turno a su hermano Polinices para reinar en la ciudad.

La obra comienza cuando Eteocles, rey de Tebas aparece con un séquito armado diciendo que una profecía anuncia que van a ser atacados. El rey da la orden de que protejan los muros, puertas y techos de las torres. Entonces entra en escena un mensajero explorador dando noticias de que 7 valerosos caudillos de la tropa que les acechaba habían degollado a un toro sobre un escudo, y que con la sangre habían jurado por Ares y Enió que iban a saquear y aniquilar Tebas.

Entonces entra en escena un coro de mujeres tebanas, que empiezan a lamentarse de que el enemigo está cada vez más cerca y empiezan a suplicar a los dioses que protejan y salven la ciudad. Eteocles entonces les dice que dejen de infundir miedo a los ciudadanos y amenaza que si alguien se atreve a desobedecer sus órdenes serían castigados con la muerte, y además les dice que las mujeres deben estar al margen de estos tipos de problemas. El explorador vuelve y le explica al Rey que cada uno de los caudillos enemigos esta en una puerta.

  • Tideo va a atacar la puerta Preto. Ante él, Eteocles opone a Melanipo, uno de los hijos de Ástaco.
  • Capaneo, se encuentra ante la puerta Electra. Polifontees el caudillo tebano que va a competir contra él.
  • Eteoclo, está frente a la puerta Neista. Megareoserá el caudillo tebano que se enfrente a él.
  • Hipomedonte, atacará la puerta de Atenea Onca. Hiperbio, es el guerrero que opone Eteocles ante él.
  • Partenopeo, frente a la puerta de Bóreas  Ante él, será Actorel tebano que opondrá sus fuerzas.
  • Anfiarao, está ante la puerta Homoloide. Lásteneses el elegido por Eteocles para oponerse a él.
  • Polinicesserá el que ataque la séptima puerta y pide a gritos poder luchar contra su propio hermano para matarlo o desterrarlo tras vencerlo. Eteocles decide enfrentarse él mismo contra su hermano.

El coro de tebanas trata de que Eteocles cambie de opinión y no vaya a combatir frente a su hermano, pero éste, que sabe que está haciendo efecto la maldición que su padre Edipo había lanzado sobre los dos hermanos, marcha a combatir a la séptima puerta.

Un mensajero informa a las tebanas de que todo ha ido bien en seis de las puertas y que la ciudad de Tebas se ha salvado, pero que en la séptima puerta los dos hermanos Eteocles y Polinices se han dado muerte el uno al otro. El heraldo informa que los magistrados tebanos han decidido que Eteocles sea enterrado con los debidos ritos, pero que a Polinices debe dejársele sin sepultura y sin honores, es entonces cuando aparecen las hermanas de los fallecidos Ismena y Antígoma. Antígona se opone a esta última determinación y aclama que ella misma enterraría a su hermano Polinices a pesar de todo el mal que había causado. Las mujeres se dividen, una parte se van a enterrar a Polinices y otra parte se van a enterrar a Eteocles.

Los siete contra Tebas (en griego antiguo Ἑπτὰ ἐπὶ Θήϐας) es uno de los episodios más dramáticos de la mitología griega, siendo por ello uno de los preferidos por los dramaturgos clásicos. La marcha de los siete contra Tebas fue definida y considerada como la primera de las grandes guerras en Grecia, pues hasta entonces todas habían tenido como contendientes a países vecinos. Por esto destacó la marcha del ejército argivo desde el Peloponeso hasta Beocia.

También cabe destacar que la victoria sobre los siete no supuso, ni mucho menos, el fin de los problemas en Tebas. Diez años después, los hijos de los paladines argivos muertos en la contienda planearon su venganza en la expedición que se conoce como de los epígonos, de la que salieron vencedores.

El Éxodo

El éxodo es el segundo libro del Antiguo Testamento en donde se nos narra el relato histórico de la salida del pueblo de Israel del Antiguo Egipto. El término éxodo proviene del griego ἔξοδος que significa salida; sin embargo en el judaísmo, el texto tradicional es conocido en hebreo como shemoi que significa nombres. Al realizarse la traducción al latín, se adoptó dicha palabra que fue expresada como exŏdus. Numerosas transformaciones posteriores en la grafía, necesaria en cada idioma de traducción, dio lugar al término con que se conoce hoy al Libro del Éxodo.

En el éxodo podemos diferenciar dos partes principales. La primera nos cuenta como Moisés, después de una primera huida a Madián, vuelve a Egipto para liberar a su pueblo con la ayuda de Dios Yahveh, el cual se le aparece. En la segunda parte se nos describe el encuentro del Señor con Israel en el monte Sinaí. Después de haber manifestado su amor y su poder Dios establece su Alianza con los israelitas y promulga su Ley por medio de Moisés. En virtud de esta Alianza, Israel pasa a ser la “propiedad exclusiva” del Señor y a constituir una nación santa, es decir, totalmente consagrada a él.

Empieza por tanto la narración recordándonos los nombres de los israelitas que entraron en Egipto junto con Jacob, sus doce hijos Rubén, Simeón, Leví, Judá, Iscar, Zabulón, Benjamín, Dan, Neftalí, Gad y Aser. La historia de Éxodo comienza donde la historia de Génesis termina: en una gran familia con una posición crucial en el plan eterno de Dios y su migración a Egipto. José era el notable bisnieto de Abraham. Debido a su sabiduría y a su buena administración él fue enaltecido y fue honrado con un puesto en Egipto. Pero José murió y el estatus que su familia disfrutaba murió con él. En Génesis 47:27 dice: Así habitó Israel en la tierra de Egipto, en la tierra de Gosén; y tomaron posesión de ella, y se aumentaron, y se multiplicaron en gran manera. Ellos ciertamente se multiplicaron al pasar las generaciones – así que se llenó de ellos la tierra. En aquel tiempo los Egipcios temían de una invasión por parte de los Heteos al norte. Si los Hebreos se unían a los Heteos, esto significaría un riesgo real a su seguridad. Entonces impusieron labores de esclavos a los hijos de Israel. Algunos estiman que la esclavitud duró 284 años, otros dicen que duró 134 años. El rey de Egipto toma otra medida para acabar con la presión demográfica israelita, trata de destruir a Israel ordenando la muerte de todos los infantes varones. En estas circunstancias nace Moisés, un niño de la tribu de Levi. En un sentido literal, la madre de Moisés hizo exactamente lo que Faraón dijo que hiciera: puso a su hijo en el río para que muriera. Sin embargo, ella se encargo de ponerlo en una arquilla a prueba de agua y estratégicamente hizo que flotara en el río. Es entonces cuando la hija de Faraón lo encuentra, lo cuida y cría.

Moisés crece y adquiere simpatía por sus compañeros Israelitas y no pudiendo quedarse de brazos cruzados mientras sus hermanos Israelitas eran esclavizados, es entonces cuando Moisés mata a un egipcio y huye a Madián temiendo por su vida. Allí Moisés se encontró con las hijas de un sacerdote de Madián y tomó una por esposa. Durante 40 años Moisés vivió como un pastor oculto en el desierto, su vida era tan humilde que él no tenía ningún ganado al que pudiera llamar como propio, las ovejas pertenecían a su suegro. Apacentando Moisés las ovejas llegó hasta Horeb, monte de Dios, y se le apareció en una llama de fuego en medio de una zarza Jahveh. Las primeras palabras de Dios para Moisés fue llamarle por su nombre. Esto muestra de que a pesar de que Moisés era un pastor solitario y olvidado detrás del desierto, Dios sabía quien era él, y Moisés era importante para Dios. Dios se reveló a sí mismo a Moisés al declarar Su relación con los patriarcas. Esto le recordó a Moisés que Dios es el Dios de pacto, y de que Su pacto con Israel aún era válido e importante. Éste no era un “nuevo Dios” que se encontraba con Moisés, sino el mismo Dios que trató con Abraham, Isaac y Jacob. Dios explica a Moisés que ha descendido para librarlos de los egipcios y sacarlos de aquella tierra a una tierra buena y ancha. Dios le dice a Moisés que decir a los ancianos de Israel. Después de cuatrocientos años en Egipto, Moisés tenía el trabajo de anunciar que ahora era el tiempo de que los hijos de Israel regresaran a Canaán, y el de tomar la tierra que Dios había prometido a sus padres. Para tal tarea Dios le da a Moisés señales para confirmar su ministerio: La primera señal es que la vara de Moisés se convierte en culebra y en vara otra vez.

La segunda y tercera señal son que Moisés se vuelve leproso y vuelve a ser sano y que el agua se convierte en sangre y en agua otra vez.

Así pues Moisés y su hermano Aarón se presentan frente a Faraón para que deje ir a los hijos de Israel al desierto a adorar a su Dios, pero éste se niega en varias ocasiones pese a mostrarle las señales de la vara y el agua, que sus magos no tardan en imitar. Incluso Faraón les promete una libertad que luego no les da, pese al aviso previo de que de no hacerlo Dios castigaría al pueblo Egipcio de manera sucesiva con grandes males. Esto provoca las conocidas 10 plagas de Egipto:

  1. Las Aguas se convierten en Sangre (Éxodo 7:14-25)

  2. Plaga de Ranas (Éxodo 7:25, 8:1-15)

  3. Plaga de Mosquitos (Éxodo 8:16-19)

  4. Plaga de Tábanos (Éxodo 8:20-32)

  5. Muerte del Ganado Egipcio (Éxodo 9:1-7)

  6. Pústulas eruptivas (Éxodo 9:8-12)

  7. Granizo (Éxodo 9:13-35)

  8. Plaga de Langostas (Éxodo 10:1-20)

  9. Tinieblas, oscuridad (Éxodo 10:21-29)

  10. Muerte de los Primogénitos (Éxodo 11, 12:29-32)

Y finalmente, Faraón no solamente dejó ir a Israel, sino que les ordenó que se fueran. Esto era justo lo que Jahveh dijo a Moisés que pasaría: él os dejará ir de aquí; y seguramente os echará de aquí del todo (Éxodo 11:1). Este era el momento en que todos los capítulos previos de Éxodo habían anticipado. Israel ahora era libre y Faraón y sus ejércitos no les detuvieron mientras ellos partían.

Israel fue salvado a través de la destrucción de los primogénitos de Egipto, y ahora se requeriría de ellos que dedicaran a sus propios primogénitos como un memorial constante de su liberación. La ruta costera (la Via Maris, conocida como “el camino del mar”) era el camino más corto y más común para ir de Egipto a Canaán pero también era el camino donde estaban los puestos militares de Egipto así que Él les condujo por un camino diferente. Dios mostró su presencia a Israel con una columna de nube en el día y una columna de fuego en la noche. Podríamos decir que Dios preparó una emboscada para Faraón, aún después del horror de la muerte de los primogénitos el cambio del corazón de Faraón fue sólo temporal y este se decide a forzar a Israel para que vuelva a Egipto. Dios dirige a Israel a cruzar el Mar Rojo abriendo sus aguas mediante Moisés para que los hijos de Israel cruzaran sin peligro a tierra seca, escapando así de los egipcios.

Vagando por el desierto el pueblo de Israel tiene hambre y sed. Dios escucha las quejas de su pueblo y anuncia a Moisés la llegada del pan del cielo. Esta era una promesa extraordinaria, pues cada día llovería Pan, al que luego llaman Maná, y cada día debían ir a recoger lo que necesitarían para alimentarse, menos el día de guardar, que no caería, ya que ese día no se debía realizar ningún trabajo. Entonces sobrevino un ataque de los Amalecitas contra el pueblo de Israel, en respuesta a esto Moisés le dijo a Josué que dirigiera los ejércitos de Israel en la batalla, para defender a la nación en contra del ataque de Amalec, mientras él ayudaría con su cayado en la cima de un monte. Finalmente vencen gracias a Jahveh y siguiendo su camino se encuentran con su el suegro de Moisés, el cual le da consejo en numerosos asuntos.

Después de 3 meses Israel acampa en el Monte Sinaí. Durante este tiempo vieron la liberación de Dios de Egipto, recibieron su dirección en el camino que debían de andar, vieron su gloriosa victoria en el Mar Rojo, recibieron el milagroso regalo de parte de Dios de comida y agua, y vieron una batalla librada con oración que terminó en victoria sobre Amalec.

Dios pronto haría un pacto formal con Israel en el Monte Sinaí. Pero antes de que Él lo hiciera, revelaría lo que quería hacer por un Israel obediente. El pacto que Dios hizo con Israel involucraba a la ley, sacrificio y la elección de obedecer para ser bendecido, o desobedecer y ser maldecido. El pueblo esta de acuerdo en obedecer el pacto y Dios ordena que su santa presencia en el Sinaí sea respetada y establece límites que no se podían cruzar. Israel debía de mantener su distancia detrás del límite, y la penalidad por errar en mantener su distancia era la muerte.

Jahveh mandó subir a Moisés al Monte Sinaí y habló Dios todas estas palabras, diciendo: 1.No tendrás dioses ajenos delante de mí .

2.No te harás imagen y no te inclinarás a ellas.

3.No tomarás el nombre de Jahveh, tu Dios, en vano.

4.Acuérdate del día de guardar.

5.Honra a tu padre y a tu madre.

6.No matarás.

7.No cometerás adulterio.

8.No hurtarás.

9.No hablarás contra tu prójimo falso testimonio.

10.No codiciarás.

Estableciendo así los 10 mandamientos y en ese mismo momento también establece una serie de leyes que el pueblo tenía que cumplir: Leyes en cuanto a la servidumbre. Leyes con respecto a la violencia y discapacidad. Leyes en cuanto al control animal y a los daños Leyes en cuanto a la propiedad personal y la restitución. Leyes morales y ceremoniales. Leyes que promueven justicia. Leyes sobre una ceremonia devota.

Cuando Moisés baja del Monte Sinaí cuenta todas las palabras de Jahveh y todas las leyes a Israel, quienes confirma su pacto solemne con Dios. Moisés sube de nuevo al monte a encontrarse con Dios para recibir las tablas de los Diez Mandamientos, y estuvo allí arriba casi seis semanas. En este tiempo Dios le da especificaciones para el proyecto de edificación que tenía pensado, y establece que todo el material para la edificación del Tabernáculo sería provisto por el mismo pueblo. Le da instrucciones para la construcción del Arca del Pacto, instrucciones para la construcción de la mesa del pan de la preposición e instrucciones para la construcción del candelero. También le manda hacer vestiduras para sus sacerdotes y vestidos para el Sumo Sacerdote. El sacerdocio de Israel no se ganaba por el esfuerzo o se podía aspirar a éste por medio de la ambición, solamente se podía heredar por derecho de nacimiento, uno debía de nacer dentro de una familia de sacerdotes.

Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. Moisés se había ido por cuarenta días (Éxodo 24:18). Esto pareció ser un mucho tiempo para el pueblo, pero ciertamente era un tiempo corto en relación al trabajo del plan de Dios para Israel. Aarón respondió a la petición del pueblo y fabricó un ídolo de oro con las joyas del pueblo. Aarón estaba halagado por la respuesta entusiasta del pueblo. Cuando él vio su devoción hacia el ídolo edificó un altar delante del becerro y empezó a organizar su adoración. Mientras tanto, Dios le dice a Moisés lo que esta sucediendo en el campamento de Israel y en medio de esta gran idolatría, Moisés baja de su tiempo extendido de la cima del Monte Sinaí llevando las dos tablas del testimonio, escritas directamente de la mano de Dios. Moisés pone fin a esta desgracia y confronta a Aarón. Israel quebrantó el pacto con su idolatría e inmoralidad con el becerro de oro y Moisés, haciendo lo propio, rompe las tablas de piedra del pacto quebrantado por Israel.

El pueblo se arrepiente y gracias a la intermediación de Moisés Dios no negó a los hijos de Israel la Tierra Prometida que les había prometido a ellos y a Abraham, Isaac y Jacob. Después de que el corazón de Israel se volvió a Dios y después de que ellos se humillaron a si mismos removiendo sus atavíos, Moisés tomó el siguiente paso hacia un avivamiento y hacia una relación restaurada, inició un esfuerzo determinado para buscar a Dios, haciendo de su tienda el Tabernáculo de Reunión. Cuando salía Moisés al tabernáculo, todo el pueblo se levantaba. El pueblo observaba y notaba cuando Moisés adoraba.

Dios llama a Moisés a subir al Monte Sinaí otra vez y le dijo Alísate dos tablas de piedra como las primeras: Moisés quebró el primer set de tablas de piedra, las que fueron escritas con el dedo de Dios (Éxodo 32:19). Él quebró las tablas debido a que Israel quebrantó el pacto y ahora tiene lugar una renovación del pacto y al descender Moisés con las nuevas tablas su rostro tenía una apariencia brillante la cual era tan notable para los líderes y el pueblo de Israel que tuvieron miedo de acercarse a él. Pero Moisés relata el pacto de Dios a los líderes de Israel y tras la aceptación el pueblo de Israel empezó el proyecto de edificación y la elección de los artistas que harían cada parte del trabajo que Jahveh había detallado a Moisés, que supervisaba la obra. Moisés era el líder con la visión de Dios, con el mejor conocimiento del patrón que Dios deseaba para la construcción del tabernáculo (Éxodo 25:9). Por lo tanto, era apropiado para él el supervisar cada detalle de la construcción. Finalmente erigió el atrio alrededor del tabernáculo y del altar, y puso la cortina a la entrada del atrio. Así acabó Moisés la obra y entonces una nube cubrió el tabernáculo de reunión, y la gloria de Jahveh llenó el tabernáculo. Obviamente Dios estaba satisfecho con la obediencia de Israel y les señalaba cuando tenían que proseguir su marcha elevando la nube del tabernáculo y entonces sabían que debían levantar el campamento y seguir adelante. La gloria de Dios permanecía con Israel como una columna de nube de día y una columna de fuego en la noche.

El Libro de Éxodo termina con una gran esperanza y confianza en Dios. A pesar de que Israel estaba en medio de un desierto desolado, tenían enemigos fuertes en la Tierra Prometida, y eran débiles y propensos al pecado y rebelión, Dios estaba con ellos. Esto les dio un gran motivo para tener fe y confianza.