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Megalitismo

Hay muchas teorías que intentan profundizar en las causas de la génesis del mundo megalítico:

  • -Una de las teorías, que se mantiene en la actualidad, es la propuesta por C. Renfrew. Renfrew dice que los megalitos serían la manifestación de un comportamiento de preocupación territorial en sociedades segmentarias de pequeña escala, bajo situaciones de presión demográfica. Las sociedades segmentarias se componen de pequeños grupos independientes y autosuficientes y de similares dimensiones, que no subordinan a una entidad mayor con control político y económico. Por lo que estas construcciones no tendrían un papel únicamente funerario o cultural, sino que delimitarían el espacio ocupado para cada grupo.
  • -Otra de las teorías es de R. Chapman, que siguiendo la misma línea justificó la necesidad de esta expresión externa en un contexto de presión por la ocupación de las mejores tierras. En los territorios atlánticos la presión sobre los recursos pudo ser una consecuencia de la incorporación de nuevos intereses económicos, con nuevas exigencias territoriales. Por tanto, serían un elemento de reorganización social que permitiese formar grandes equipos de trabajo para efectuar determinadas tareas del ciclo agrícola mediante la creación de linajes estables. Funcionarían como mecanismo integrador y organizar del grupo de parentesco.
  • -Otras teorías ven en estos monumentos la plasmación de conflictos internos de una sociedad que empieza a ser desigualitaria. La nueva economía productora sería el origen de esta desigualdad social. En las sociedades de cazadores-recolectores complejos del mesolítico atlántico la supervivencia estaba garantizada por una economía de amplio espectro con una importancia cada vez mayor de recursos estáticos. Esto iría originando grupos más ricos y otros más pobres. Por lo que los monumentos tendrían su origen en un culto a los antepasados, cuyos descendientes se beneficiaron de su trabajo. Las tumbas colectivas representarían intento del resto de grupos más desafortunados de combatir la división social que tenían.

Este fenómeno se documenta en la mayor parte de Europa salvo el sur de Alemania y valle del Danubio. Hasta hace pocos años se mantuvo una teoría difusionista que se decantó por un origen en el Mediterráneo oriental. Es decir, el megalitismo habría surgido en las costas de Siria, Palestina y a partir de aquí se habrían extendido primero por el Mediterráneo central y occidental, Francia, Gran Bretaña y luego zonas más septentrionales. Esta teoría fue válida hasta que se empieza a datar las fechas mediante el método del C14, donde gracias a este método se vio que las construcciones de la Península Ibérica y de Gran Bretaña eran más antiguas que las del este del Mediterráneo, en la Fachada atlántica se sitúan los megalitos más antiguos. Por lo que este fenómeno apareció en la fachada atlántica y se extendió de oeste a este. Pero no se puede negar que hubo otro movimiento en sentido contrario.

Las construcciones megalíticas tienen una importante relevancia como lugares de culto, reunión o peregrinación, a la vez que se reflejan conceptos relacionados con el poder, el prestigio o el linaje y también el concepto de inherente de monumentalidad. Aunque se les ha relacionado con todo esto no la función primordial de las cámaras megalíticas fue la de la deposición de restos humanos. Culto a sus muertos, la religión y la ideología parecen ser las razones primordiales de la construcción de estos monumentos.

Las cámaras megalíticas presentan una orientación al Este, hacia la salida del sol, aunque existen excepciones. Una de estas excepciones puede ser la necrópolis del Aciscar orientadas al Suroeste, hacia la Laguna de Janda.

  • En Portugal tenemos una importante concentración de sitios megalíticos, como en las Beiras, el Alemtejo y el Algarve. Hay una pequeña fase cronológica de las tipologías constructivas:
    • Fase I (protomegalítica): pequeñas cámaras, cubierta tumular. Enterramientos con pocos individuos. Ej. Marco Branco. Neolítico medio (primera mitad V milenio a.C.)
    • Fase II (Megalistismo medio): sepulcros de cámara y corredor. También sepulcros de cámara rectangular abierta y sin corredor. Enterramientos de pocos individuos. Ej. Dolmen de Alto Alemtejo. Neolítico reciente (segunda mitad IV milenio a.C.)
    • Fase III (cultura alentejana, apogeo): sepulcros de grandes dimensiones, cámara poligonal y corredor. Enterramientos con más individuos. Neolítico final-Calcolítico (comienzos del III milenio a.C.)
    • Fase IV (Calcolítico): tholoi y reutilización de sepulcros. Poblados fortificados. Edad del Bronce (II milenio a.C.).

 

  • En Galicia: las tipologías son muy semejantes a las del norte de Portugal. En torno a 4.300-4.000 a.C. se construyen cámaras poligonales simples, a partir de aquí abundan las construcciones tumulares, tanto de cámaras simples como las de corredor. Ej. Dolmen de Dombate.

 

  • En Cantabria: son túmulos que cubren estructuras simples de planta rectangular o poligonal. No hay estructuras complejas. En Asturias, Navarra, País Vasco… se va definiendo un panorama cada vez más esclarecedor lejos del megalitismo vasco. En Salamanca y Zamora mayor número de megalitos.

 

  • En Catalunya: hay cierto aislamiento ya que al Sur no existen megalitos y en el Oeste no abundan. Dólmenes simples, sepulcros de corredor, galerías cubiertas, cistas… Inicios del V milenio y principios del IV. Con el vaso campaniforme, perdurando durante la Edad del Bronce.

 

  • En Andalucía: concentraciones más elevadas de megalitos, estos se encuentran en Andalucía oriental, aunque la parte occidental también cuenta con un gran número de estas construcciones. Las construcciones que sobresalen las encontramos en la zona central y occidental (Menga, El Romeral…).

 

Definición de MEGALITOS: (mega= grande y lithos= piedra). Es un fenómeno constructivo de la prehistoria siendo la primera arquitectura monumental conocida. Se caracteriza por construir con grandes piedras (aunque también se emplean lajas y piedras pequeñas) estructuras simples o complejas. Este fenómeno se da entre el V y el II milenio a.C., es decir desde el Neolítico y manteniéndose hasta el Calcolítico. El megalitismo aparece en estas fechas en la fachada atlántica europea lugares como Suecia, la Península Ibérica, Dinamarca, Holanda… Estas construcciones implican un esfuerzo colectivo y mayormente responden a una finalidad sepulcral de culto o ritual, exponente de una función social. Estos monumentos solían orientarse hacia la salida del sol. Aunque no todos son funerarios, hay construcciones que carecen de esta función trataremos solo los que sí tiene están función funeraria.

  • Dolmen: (término que significa en bretón, mesa dol– de piedra –men) Monumento megalítico destinado a enterramientos colectivos. Los enterramientos pudieron ser en todos en el mismo momento o a lo largo del tiempo. Son sepulcros realizados con piedras y consisten en varias piedras de gran tamaño clavadas en la tierra (ortostatos) que soportan unas losas de piedra que servirán de cubiertas. Esta estructura solía estar cubierta por un túmulo, realizado con una ordenada disposición concéntrica de anillos de piedra, que actuaban de contrafuertes y tierra. Hay 5 tipos de dólmenes según su planta.
  • Dolmen de corredor (con bóveda de aproximación por hiladas)Dolmen simple: consta de una cámara simple (similar a la forma de una mesa) cubierta por un túmulo. En la península destacan entre otros Dombate, Sakulo, Laguardia, Tapias…
  • Dolmen de corredor: consta de un pasillo de acceso, flanqueado por ortostatos, desde el exterior del túmulo hasta la cámara. Una variante de este tipo es el denominado Tholos, con cámara circular a veces realizada con mampostería, y cubierta por una falsa bóveda hemisférica por aproximación de hiladas de pequeñas lajas o mampostería en seco. Consta de corredor o dromos, cámara cubierta con cúpula y túmulo que cubre el conjunto. Destacan en la península los dólmenes de Valencina (Mataburrilla, La Pastora…) Trigueros (Soto), o Antequera (Menga, Viera y El Romeral).
  • Dolmen de galería: la cámara es alargada, a modo de pasillo, es decir está formado por varios dólmenes adosados.
  • Rundgräber: sepulcro de cámara circular sin corredor. Formado por una sencilla cámara rodeada de un círculo de piedras, a veces cubierto por un túmulo.
  • Tholoi: sepulcros de falsa cúpula.
  • Cuevas artificiales excavadas en la roca: se utilizan como lugares de enterramiento, imitando las estructuras megalíticas, auténticas necrópolis de cuevas artificiales, en algunos casos especialmente complejos integrando elementos rupestres y ortostáticos, también con diferenciación de espacios.

Las tumbas megalíticas y no megalíticas constituyen variantes de una misma tradición. Los cadáveres se introducían en las cámaras, completos, o sólo los restos, después de su descomposición en el exterior o incluso su cremación parcial. Los enterramientos, salvo casos excepcionales, no son sincrónicos, los cadáveres se depositan durante largas secuencias temporales, y sucesivas generaciones. Los restos se reorganizaban en determinadas ocasiones, amontonando los huesos más antiguos en los laterales, para dar cabida a nuevos enterramientos. Hablamos de enterramientos múltiples o colectivos, pero suelen ser sucesivos. Tenemos evidencias del uso del fuego y abundancia de ocre en el suelo. Estos elementos son a tener en cuenta a la hora de abordar la función simbólica de estos sitios, en los cuales también se depositaban como ofrendas: útiles o armas, cerámica, objetos de adorno, comida, etc. Asociados a la vida del difunto, cuyas tipologías dependerán del periodo cronológico y cultura en el que nos encontremos. La disposición espacial no es aleatoria, se trata de un espacio interior y exterior organizado. La elección de elementos de colores visualmente atractivos es destacable.

Encontramos en el noroeste de Galicia, Asturias y norte de Portugal dólmenes pintados y grabados. Se documentan menhires antropomorfos de tendencia naturalista y algún grabado zoomorfo, aunque son muy escasos. En la meseta nos encontramos también pinturas y grabados. En el suroeste la tradición decorativa permanece en las estructuras de falsa cúpula. Destacan el dolmen de Soto en Huelva y en Cádiz el de Alberite, la variedad de técnicas empleadas y la profusión decorativa, junto a sus dimensiones, los convierte en evidencias destacadas. El arte megalítico de la península ibérica participa de un sistema gráfico concreto basado en la repetición de temas. La función de este arte megalítico sería preservar la tumba y su contenido. Cazoletas, curciformes, aspas, líneas rectas o curvas, rombos, triángulos, serpentiformes, meandriformes, círculos, círculos concéntricos o segmentos radiales, espirales, soliformes, esteliformes, dientes de sierra, anguiliformes, motivos en “u”, retículas, objetos, útiles, instrumentos o armas, combinaciones de elementos creando formas complejas… ídolos y antropomorfos o zoomorfos, con una acusada tendencia a la esquematización, son los motivos y temas característicos del arte megalítico.

Si un elemento permite relacionar el megalitismo con la pintura rupestre esquemática éste lo constituyen los ídolos que aparecen frecuentemente en los enterramientos colectivos y se plasman también en las paredes rocosas de los abrigos y covachas.

 

BARANDIARÁN, I.; MARTÍ, B.; DEL RINCÓN, M.A. y MAYA, J.L. 2012: Prehistoria de la Península Ibérica. Martí Mas. El megalitísmo. Ariel, Barcelona.

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